GOZO RADIANTE | World Challenge

GOZO RADIANTE

David Wilkerson (1931-2011)
March 7, 2018

David confiadamente declaró: “[Dios es] la ayuda de mi semblante” (Salmos 42:11, traducción literal). Cuando hablamos del semblante, nos referimos a la expresión facial, inclusive el lenguaje corporal y el tono de voz. David está diciendo algo muy importante aquí. Tu rostro es como una pancarta que anuncia lo que está aconteciendo en tu corazón; todo el gozo o la confusión se refleja ahí.

Cuando tu mente esta sobrecargada con las preocupaciones de la vida, podrías tener la tendencia de fruncir el ceño o incluso de quedarte encorvado. En el mejor de los casos, podrías verte preocupado, con una ceja fruncida y una apariencia triste.

Le doy gracias a Dios por su gran salvación, por redimirnos, pero muchos de nosotros necesitamos un levantamiento facial del Espíritu Santo, porque nuestros rostros están dando el mensaje equivocado al mundo. Debes ser consciente de que tu rostro refleja lo que está pasando en tu corazón; ¡es el indicador de tu alma!

“La sabiduría del hombre ilumina su rostro, y la tosquedad de su semblante se mudará” (Eclesiastés 8:1). Me refiero a la sabiduría, como se usa en este versículo, para referirme a Jesucristo. Ciertamente, la presencia misma de Cristo en tu corazón tiene un impacto directo en tu rostro. 

Así como la preocupación y el pecado pueden endurecer el rostro de una persona, también la presencia del Señor puede suavizarlo e iluminarlo. Cuando confiamos plenamente en la Palabra de Dios y descansamos en su amor, nuestra apariencia sufrirá un cambio; una silenciosa calma comenzará a resplandecer desde nuestro semblante. Cuando Ana dejó su carga, su rostro ya no estaba marcado por la tristeza (ver 1 Samuel 1:18). ¡Gozo irradiaba de ella! Y cuando Esteban se puso de pie frente a hombres hostiles y airados en el Sanedrín, ellos observaron su rostro “como el rostro de un ángel” (Hechos 6:15). Esteban estaba de pie en medio de incrédulos con el resplandor de Jesucristo, ¡y la diferencia fue clara para todos!

Te animo a permitir que tu semblante hable de la fidelidad de Dios en tu vida hoy.

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