CAMINANDO CON DIOS | World Challenge

CAMINANDO CON DIOS

David WilkersonJanuary 6, 2015

“Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:5-6).

El significado original de la palabra "caminar" en hebreo, implica que Enoc subía y bajaba, entraba y salía, de ida y de retorno, conversando continuamente con Dios y creciendo. El padre de Enoc, Jared, vivió 962 años. Su hijo, Matusalén, vivió 969. Pero Enoc vivió 365 años, o sea ¡un "año" de años! Durante 365 días, cada año, durante todos los años de su vida, Enoc caminó mano a mano con el Señor. ¡El Señor era el todo en su vida!

Enoc aprendió a caminar con Dios en medio de una sociedad corrupta, sin dejar de ser un hombre común. Él "engendró hijos e hijas" (Génesis 5:22). Estuvo involucrado en la vida cotidiana, tenía una esposa, hijos, responsabilidades y las mismas cargas que nosotros llevamos. Él caminó con Dios, mientras se encargaba de su familia y les proveía.

Aquellos que caminan con Dios están más allá del alcance de Satanás, fuera de su reino de tinieblas y dentro del reino de luz de Cristo. "El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo" (Colosenses 1:13). Fuimos trasladados de las garras del diablo al corazón mismo de Jesús.

La palabra griega utilizada para "trasladar" aquí, sugiere que Cristo viene personalmente, nos saca del poder del diablo y nos establece en un lugar celestial. Pero Dios sólo traslada a los que caminan cerca de Él, como lo hizo Enoc. Los que están cautivos a voluntad de Satanás no pueden ser tomados y librados de la oscuridad. Realmente tú no eres salvo, hasta que estés decidido firmemente a caminar con Dios. Puedes proclamar que eres salvo y que amas a Dios; puedes decirle al mundo que le perteneces a Él; puedes incluso orar, llorar y leer Su Palabra. Pero a menos que camines cada día con Él, nunca cambiarás. Caerás más y más en la esclavitud.

Download PDF